Garbage – Not Your Kind Of People

Garbage son el ejemplo perfecto de la comercialización que se hizo de la música alternativa en los noventa. El grupo de  ButchVig fue uno de los productos más rentables de toda aquella oleada de bandas que sacaron las grandes compañías aprovechando el tirón que tenia este tipo de música tras el éxito del Grunge – a todo lo que tenia una guitarra distorsionada se le metía en el carro de lo alternativo – .

La jugada les salio muy bien en su primer trabajo, en el que encontrábamos una buena dosis de guitarras, ritmos electrónicos (muy en la onda allá por el 95), y algún que otro coqueteo con el trip-hop (Tricky colaboraba en Milk) para convencer a los más escépticos. Además, de una cantante que no es una belleza, pero que tiene bastante morbo. A partir de aquí fueron cuesta abajo, y tan solo tres o cuatro canciones de su segundo trabajo estaban a la altura del primero. Eso sí, vendieron como churros que es lo que realmente importa cuando fabricas un producto.

¿Qué es lo que tienen que ofrecer Garbage en este 2012? pues absolutamente nada, y solo hay que escuchar este trabajo para ver que están de lo más desfasados. Es malo a rabiar, y todo suena como aquellos grupos horrorosos que salieron tras sus espaldas – me vienen a la mente Republica -. Por no hablar de la vergüenza ajena que da Shirley Mason haciendo de Lolita con 45 años.

Las canciones de Garbage siempre han estado cortadas por el mismo patrón, pero es que aquí ya se han pasado y han reunido todos sus clichés en estas once temas. Vamos, que el rollo voy de dura y desafiante en toda la canción, y luego me pongo dulzona en el estribillo, no cuela. Encima se creen que endureciendo las guitarras la cosa va a funcionar, y lo único que consiguen es empeorar el asunto. Por no hablar de las baladas, en las que intentar hacer otro Milk y lo único que consiguen es ponerse más en ridículo o pasarse de noños como en Beloved Freak.

Desde luego, que si lo que quieres es un mal viaje a lo peor de los noventa, este es tu disco. Por el contrario, si no quieres que tus oídos sufran, ni si quiera te molestes en descargarlo. Eso sí, la producción impecable, como siempre.

1


Guillemots – Hello Land!

Miedo me da cuando un grupo decide sacar todo el material que se le pasa por la cabeza. Eso es lo que van a hacer los ingleses Guillemots en este 2012, ya que van a sacar nada más y nada menos que cuatro discos. Según ha comentado el grupo en su Twitter y su Facebook, para ellos es más excitante ir sacando todo lo que van grabando y que la gente lo vaya descubriendo a lo largo del año. De esa forma se saltan las reglas convencionales de todo tipo de promoción. Aunque esto no deja de ser otro tipo de promoción.

A mí todo este asunto me parece un poco arriesgado – que se lo digan a Prince -, y la verdad es que no sé si su público va a ser capaz de digerir tanta música del grupo de Fyfe Dangerfield. A lo mejor me equivoco, y es todo un éxito, pero soy bastante escéptico. Sobre todo después de escuchar este Hello Land!

No es que yo sea muy fan de la música de Guillemots, de hecho, prefiero el disco en solitario que sacó su cantante hace un par de años, que cualquiera de la banda. Además, soy bastante reticente a los discos que solo contienen ocho canciones y duran más de cuarenta minutos – no soy muy amigo de los temas largos -. Pero bueno, como supongo que mis fobias os interesarán bien poco, os comento las virtudes de Hello Land!, que unas cuantas sí que tiene.

El quinto trabajo de la banda de Birmingham empieza muy bien con Up On The Ride -la segunda parte de la canción es excepcional-, y con Fleet. En estos dos temas han acertado de pleno, tanto con el pop tranquilo con tintes psicodélicos de la primera, como el pop con toques negroides de la segunda. A partir de aquí, lo hacen muy bien en los casi siete minutos de Outside, y en la preciosa Nothing’s Going To Bring Me Down, se pierden en los nueve minutos Byebyeland – una canción en la que no pasa nada hasta el minuto cinco -, y aburren bastante en Southern Winds. Eso sí, luego remontan en el cierre con I Lie Down, que no esta mal del todo.

Desde luego, ya se pueden poner las pilas en los tres discos restantes que tienen pensado sacar este año, ya que este Hello Land! es bastante irregular, y no anima demasiado a ponerse con sus próximos trabajos.

6,5


TV Girl – The Wild, The Innocent, The TV Shuffle

TV Girl han decidido regalar su primer trabajo y proponer un juego curioso a sus fans. Y es que al parecer, en este trabajo hay hasta 86 samplers diferentes, y ellos te retan a que por lo menos encuentres diez – si os sirve de ayuda, el Pump Up The Volume de M/A/R/R/S lo han metido dos veces -. Evidentemente, por eso lo llaman mixtape, y por eso lo regalan, si no se arruinarían a la hora de pagar derechos de autor.

Esto no quita el hecho de que nos encontremos con quince nuevas canciones del misterioso dúo de San Diego, al que ya deberías conocer como uno de los nombres que más suenan al lado de esa horrible etiqueta llamada chillwave. Afortunadamente, en sus últimos singles y Eps, se han distanciado un poco de ese rollo, y cada vez se van más a los sonidos de los sesenta y setenta. Eso sí, siempre pasados por la electrónica de cuarto de estar que suelen practicar este tipo de grupos.

The Wild, The Innocent, The TV Shuffle es un trabajo de lo más entretenido, ya no solo por lo interesante que es ir reconociendo esos samplers, sino por lo bien que suenan estos temas que han construido a base de ritmos y melodías de otros. Algo que se les da bastante bien. Ya lo pudimos comprobar en I Wonder Who She’s Kissing Now – el single de adelanto que sacaron hace unas semanas -, y ahora lo podemos comprobar en joyitas como Misery (aquí hay un sampler más que evidente), It Evaporates, Mirror Mirror (¿homenaje a De La Soul?) o en  Loud And Clear, donde se van a los ritmos más hip-hop. Eso sí, nada como esa The Artist y esa letra de que habla de ir en busca de tus sueños.

Un buen disco para comenzar el fin de semana, y uno de los firmes candidatos a ser el acompañante perfecto en los próximos meses de verano.

7,5


Gossip – A Joyful Noise

La verdad es que no he sido muy seguidor de la carrera de Gossip, y salvo Standing Of The Way Of Control (la cual he debido escuchar unas mil veces), soy incapaz de reconocer otra canción suya. Es más, me acabo de enterar de que gracias a Heavy Cross, son uno de los grupos americanos que más venden en Europa.

Os preguntareis por qué me he puesto ahora con este nuevo trabajo de la banda de Olympia cuando he pasado olímpicamente del resto de su carrera. Pues la razón no es otra que ABBA. Sí, no me he vuelto loco, en la gran mayoría de artículos que he leído, Beth Ditto y compañía nombran a la mítica banda sueca como su mayor influencia para este disco. Y es que un servidor es un gran seguidor del famoso grupo de pop de Estocolmo, y la verdad es que no me importa reconocerlo como a otra mucha gente. Pero bueno, la cuestión es si realmente este trabajo suena a los creadores de Dancing Queen. Pues la verdad es que no mucho.

Se han vuelto más bailables y electrónicos, no obstante, la producción corre a cargo de uno de los miembros de Xenomania y de Mark Ronson, pero se fijan más en el eurodance de lo noventa y en la música disco, que en otra cosa. Vamos, eso creo, ya que como he dicho antes, nunca los he escuchado demasiado, pero sí sé que eran bastante más macarras. Lo que no sé es como llevaran sus fans este cambio, pero a mí este trabajo me ha parecido bastante interesante.

Me gusta que coqueteen con el House que hacían bandas como Inner City (el piano de Get Lost bien podría estar inspirado en ese Good Life de 1988) o que copien descaradamente a Kylie y a los Pet Shop Boys en Move In The Right. Vamos, que la chica se nos ha puesto petarda, y eso siempre mola. Además, se sacan unos cuantos trallazos de debajo de la manga – Perfect World, Involved y Get A Job son del tipo de canciones que animan a levantarte de la silla -, que hacen que este trabajo se te pase volando. Y es que han hecho un disco de lo más entretenido para escuchar sin ningún tipo de prejuicios.

8


Violens – True

Violens es un trió de Brooklyn que editó su álbum de debut el año pasado y muy poca gente se enteró. Yo mismo lo escuché un par de veces y no me hizo mucha gracia, pero la confianza que me da su sello (Slumberland) me ha hecho ponerme con este nuevo trabajo. Y oye, han mejorado bastante.

Association, The Zombies, The Beach Boys, Sonic Youth, Pale Saints o Slowdive son sus influencias confesadas, y la verdad es que van bastante bien encaminados. En su música se pueden ver esas armonías vocales que practicaban los grupos de los sesenta, y buenas dosis de distorsión oscura muy en la linea del shoegaze, y del noise. Eso sí, la gran mayoría de las veces se van al pop más limpio, y se fijan en los inevitables grupos de Sarah Records.

En este True se han quitado de encima parte del rollo más oscuro que tenia su primer trabajo, y lo han convertido en puro pop ruidoso. Tienen mano para las buenas melodías, y las clásicas guitarras cristalinas tan propias de estas bandas. Lo bueno, es que en muchos casos lo llevan más allá, y envenenan sus canciones de puro noise. Es el caso de la noventera Every Melting Degree  o por el dúo formado por Unfolding Black Wings y All Night Low, donde despliegan toda su energía punk. Eso sí, son las que menos, ya que como he comentado antes, la gran mayoría del disco se va hacia ese indie-pop ensoñador que tan moda últimamente, que dicho sea de paso, se les da bastante bien. Solo hay que escuchar el estupendo trio de canciones que abre el disco (Totally True y When To Let Go son excepcionales) o Through The Window. Además, también saben como hacer una buena canción de pop electrónico como So Hard to See, el tema que cierra el álbum.

Quizá, de vez en cuando se pierden en algún instrumental – Ese Lucent Caries tan Sonic Youth -, y el algún tema más soso Sariza Spring, pero no deja ser un trabajo de lo más interesante, y una de las sorpresas de este 2012.

7,5


Richard Hawley – Standing At The Sky’s Edge

Resumir la carrera de Richard Hawley en unas pocas lineas es casi imposible. El músico de Sheffield lleva más de veinte años viviendo de esto – nunca mejor dicho, ya que ha sido músico de sesión para cosas tan comerciales como All Saints o Robbie Williams -, y nunca ha dejado de tocar. Desde sus comienzos con Longpigs hasta su alabada carrera en solitario, Hawley siempre ha ido con su guitarra a cuestas, ni siquiera la soltó cuando tuvo esa mala época con las drogas y el alcohol de la que fue rescatado por amigo Jarvis Cocker y sus Pulp. Así que bien podríamos hablar de el como un superviviente de todo esto.

Ya van ocho discos en solitario – contando el mini-elepé con el que fue descubierto por el sello Setanta – en los que el músico británico no termina de elegir un estilo concreto y es capaz de irse al pop, al rollo crooner o al rock más intenso, que es lo que nos encontramos en este último trabajo. Por un lado esto está bastante bien, pero también es bastante arriesgado, ya que descoloca un poco y uno ya no sabe por donde va a salir en cada nuevo trabajo. Además, para  mi gusto, en su anterior trabajo la cosa no le salió bien, y le quedó un disco bastante aburrido.

En Stading At The Sky’s Edge, el de Sheffield se nos ha ido hacia un rock crudo y psicodélico en el que no tienen ningún reparo en alargar los temas con largos e intensos punteos de guitarra – solo los primeros cuatro temas del disco se comen 25 minutos -. Dicho así no suena muy bien, pero todo lo contrario, probablemente es su mejor trabajo en mucho tiempo. Y es que este rollo cósmico (muy en la linea de Spiritualized) que se nos trae ahora le sienta de maravilla, y sus guitarras suenan mejor que nunca.

El disco no puede empezar mejor que con She Brings The Light, todo un ejemplo de como hacer un tema de más de siete minutos que no solo no cansa, sino que también sorprende por su crudeza y su densidad. Lo mismo podemos decir del tema que da titulo al álbum – eso sí, esta suena un poco más fronteriza, aunque igual de contundente -, o de la enérgica Down In The Woods. Por no hablar de la otra parte del disco, la de los temas más tranquilos y relajados, donde también da buena muestra de su talento. Sirva como ejemplo la preciosa Seek It, o esa joya llamada Don’t Stare At The Sun – los hermanos Gallagher matarían por este tema – que tiene un punteo espectacular. Eso sí, si me tengo que quedar con alguna, esa sería Before, el tema que cierra el álbum. Su explosión de guitarras a mitad de canción me pone los pelos de punta, y me parece el broche perfecto para acabar un trabajo que va a dar mucho que hablar en los próximos meses.

Espero que los que lo vayan a ver en el próximo Primavera Sound lo disfruten. Yo como no soy de Barcelona, ni tengo días ilimitados de vacaciones, y por supuesto no soy rico, me quedaré con las ganas.

8  


The Primitives – Echoes And Rhymes

No me gusta demasiado esta moda de que los grupos vuelvan, creo que ya lo he comentado por aquí más de una vez. Esto no quiere decir que no haya disfrutado estos últimos años con los conciertos de Pulp, Pavement o Pixies, pero no deja de ser una vergüenza que estas bandas estén copando el mercado del directo con resurrección por la pasta, ya que visto lo visto, lo único que están haciendo es vivir del legado que dejaron hace veinte años.

El caso de The Primitives es muy diferente, y se puede meter en otro grupo de bandas que a día no tengo ni idea de por qué vuelven. Supongo que será por la necesidad de reclamar lo que es suyo, ya que nadie va a pagar millones por contratar a los de Coventry, ni van a vender millones de discos. Y es que tiene que quemar un poco ver Dum Dum Girls o Vivian Girls triunfan por todo el mundo con algo que ellos hacían hace más de veinte años, cuando arrasaron en todo el mundo con aquél Crash – por cierto, Belle & Sebastian acaban de hacer una versión de este tema -, y cuando Morrissey los proclamaba como su banda favorita.

La vuelta de la banda de Tracy Tracy es un poco extraña, ya que su primer trabajo en veintiún años es un disco de versiones de viejas canciones de los sesenta y setenta. Todas cantadas por mujeres, y todas bastante oscuras. Vamos, que no deja de ser un pequeño homenaje a todas esas mujeres, y a su pequeña aportación a la historia del pop.

La selección de temas que han hecho es espectacular, y bastante ecléctica, ya que tenemos clasicos del Northern Soul, Psych-Folk, algún que otro hit como el Single Girl de Sandy Posey y hasta cosas bastante oscuras como el The Witch de ADAM AND EVE. Todas están muy bien adaptadas al sonido de la banda, e incluso aciertan con una canción en francés – Amoureux D’une Aficche de Laura Ulmer -, a pesar de que ninguno maneja el idioma. Me han gustado especialmente las versiones que hacen de Panic (Reparata And The Delrons), Who Are You Trying To Fool? (Little Anne) y Sunshine In My Rainy Day Mind (Polly Niles). Pero como ya digo, todas suenan muy bien, y es difícil descartar alguna.

Con un proyecto tan interesante sí que se puede justificar la vuelta de un grupo, ya que al menos nos han dejado algo que llevarnos a la boca cuando decidan separarse de nuevo. A ver si otros siguen el ejemplo de The Primitives.

8


Mull Historical Society – City Awekenings

Han pasado ocho años desde que Colin MacIntyre decidiera finiquitar Mull Historical Society, y emprender una carrera en solitario que pasó bastante desapercibida. No es que con su banda tuviera mucho éxito, y eso que aquél Loss de 2001 es una autentica maravilla, y uno de los discos más injustamente ignorados de la década pasada. Si no lo conocéis, podéis probar con este tema, o con este otro. Dos de las mejores canciones de ese año.

No tenia ni idea de que había resucitado de nuevo a su banda, y la verdad es que me he enterado de casualidad, ya que este trabajo se editó a principio de año, y no ha tenido mucha presencia en los medios. Afortunadamente, Rafa Cervera se ha dignado a hacer la crítica para El Tentaciones, y gracias a eso, yo me he gastado diez euros en la iTunes Store.

City Awekenings sería su sexto trabajo, si contamos los dos que sacó con su nombre. Si es cierto que en este vuelve al pop más arrollador de sus primeros trabajos, y aunque le ha quitado mucha de la sofistificación que tenían sus primeros temas – en aquél Loss había campanas, trombones, coros infantiles y todo tipo de instrumentos -, parece que si ha vuelto a crear buenas melodías pop. Eso sí, los temas son menos redondos.

El disco empieza muy bien con Must You Make Eyes At Me Now, Can You Let Her Know, The Lights y Must You Get Low, que junto con la primera, son los dos temas que más nos recuerdan a su primer trabajo. Es decir, pop enérgico de pegada instantánea, y grandes estribillos. Hasta aquí no hay problema, cuando va en esta dirección la cosa sigue funcionando – You Can Get Better o Honey Pie son buena prueba de ello -, lo malo viene de los temas más lentos. Y es que al quitarle esa pomposidad que solían tener este tipo de canciones, se han quedado vacías, y en algún caso algo aburridas, lo que hace que el disco pierda fuelle en su tramo final. Afortunadamente, vuelve al pop que comentábamos antes en Not Today y Who Would Have Know, los dos temas que cierran este trabajo, y al final nos quedamos con un buen sabor de boca.

Aunque no llega al nivel de sus dos primeros trabajos, sí que ha conseguido hacer un buen disco con algunos temas muy majos. Además, es toda una alegría  tenerle de vuelta por aquí.

7,5


Selección 2012 (4ª Parte)

Hoy toca la recopilación de este mes en la que encontramos nuevos temas de The Walkmen, Hot Chip o TV Girl; alguna que otra cosa del Record Store Day – The Raveonettes y el proyecto electrónico de Dinosaur Jr. – que se celebró hace unos días, y algún que otro repaso a los discos que han caído por aquí en las últimas semanas. En el caso de Chromatics, Spiritualized, Lotus Plaza, Beach House y Tanlines, es casi imposible no meter una canción en cada recopilación, ya que están dando mucho juego, y no puedo parar de escucharlos.

1. Hey Jane / Spiritualized 8:52

2. I Am Free / The Dandy Warhols 4:07

3. Able To / Eternal Summers 1:59

4. Heaven / The Walkmen 4:22

5. Summer Black / Weird Dreams 3:31

6. The Back Of Beyond / The Wake 2:33

7. What Took You So Long_ / Magic Bullets 3:19

8. Still Young / Allo Darlin’ 4:52

9. Why I Cry / Best Coast 2:19

10. Into the Night / The Raveonettes 3:50

11. Out of Touch / Lotus Plaza 4:33

12. Other People / Beach House 4:25

13. I Wonder Who She’s Kissing Now / TV Girl 2:52

14. Lost Somewhere / Tanlines 3:28

15. Leave My Shadow / Craft Spells 3:54

16. Night And Day / Hot Chip 3:47

17. Tarpit / The Electronic Anthology Project 2:57

18. Back from the Grave / Chromatics 3:43

19. In The Beginning / Daughn Gibson 3:33

20. Beautiful Life / jj 3:20


Daughn Gibson – All Hell

Todas las reseñas que he leído de este trabajo hablan de lo interesante que resulta este encuentro entre el dubstep y el country. Unos dicen que es como si a James Blake le diera por Johnny Cash, otros mencionan a un Nick Cave pasado por el filtro de Matthew Dear, y otros sueltan nombres como The Magnetic Fields, Scott Walker, Elvis o Roy Orbison, y se quedan tan anchos. Hasta en la nota de prensa de su sello dejan caer que es el disco más extraño que han editado nunca. La verdad es que creo que todos tienen razón, y esa mezcla imposible de estilos es extraña, pero también bastante interesante.

No sorprende demasiado el hecho de que este hombre – con tendencia a enseñar su pecho peludo – fuese camionero antes que músico, y escuchando este trabajo, uno se lo puede imaginar escribiendo estos temas entre ruta y ruta. Y es que este macho americano con voz de Crooner (icono gay desde ya) sabe como trasladar la soledad de sus viajes por las largas carreteras americanas a su música. Esto no es ninguna novedad, pero si ya le pones un punto de electrónica y te fijas en el dubstep, la cosa cambia, y mucho.

All Hell es un trabajo de dificil escucha, y su extraña mezcla de sonidos puedo no convencer a todo el mundo, eso hay que dejarlo claro desde el principio. También hay que dejar claro que no es fácil meter en la misma batidora a clásicos del Country con futuros clásicos de la música electrónica más minimalista, y ahí es donde este hombre acierta con bastante frecuencia. Además, solo dura media hora, así que no cuesta nada esforzar un poco el oído y dar un par de escuchas a este trabajo.

Se puede empezar con In The Beginning, Tiffany Lou, Looking Back On 99 y Ray, los cuatro temas que mejor entran del álbum, y en los que mejor demuestra que su propuesta funciona. Una vez a que ya nos hemos adaptado a su música, ya se puede uno adentrar en los temas más fronterizos como la espectacular Rain On A Highway o The Day You Were Born, que parece una versión de Johnny Cash hecha por The Magnetic Fields.

Desde luego, guste o no guste, no podemos negar que estamos ante una de las sorpresas del año, y estoy seguro que va a ser uno de los debuts más interesantes de esta temporada. Yo ya me he quedado casi prendado – hay temas como Dandelions y All Hell que no me terminan de convencer -, y estoy seguro que a muchos de los seguidores del blog les pasará lo mismo.

7,5


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