Lana Del Rey – Born To Die

Creo que en todos los años que llevo escuchando música no me he encontrado con un caso como el de Lana del Rey, sobre todo por la crucifixión que le está haciendo el público en estos últimos meses. Es que me parece alucinante como la gente ya está diciendo que es un producto con dos canciones ¡si ni siquiera se ha puesto el disco a la venta!. Todo porque es una niña a la que papa le ha pagado un disco con los mejores productores neoyorquinos..¿y? sinceramente, queda muy bonito eso ser pobre; triunfar y convertirte en una estrella de la música con tu esfuerzo y sudor, pero pasa muy pocas veces, y la industria está más que estudiada ¿acaso los modernos que ahora escuchan a Kanye West creen que el 10 de Pitchfork no fue tremenda campaña de marketing? ¡Ja!

Para colmo, están surgiendo los típicos clichés machistas, y ya se comentan más sus labios operados que sus propias canciones. Vamos, que esta sociedad no ha evolucionado nada de nada, y parece que las envidias los artistas tampoco; LCD Soundsystem, Girls – estos al menos se disculparon después - y alguien que no ha hecho nada bueno en su vida como Juliette Lewis, se han permito el lujo de criticar sus incursiones en la televisión americana e inglesa. Afortunadamente, parece que Lizzy Grant – así se llama la chiquilla – tiene un enorme Fuck Off! para todos ellos, y de la mejor forma que lo podía hacer: con un disco bastante bueno.

El segundo disco de esta neoyorquina – sacó uno antes de sus transformación a principio de 2010 – es una buena colección de canciones en la que nos encontramos un poco de todo; hay temas con un aire más hip-hop y r&b – sin duda alguna, los más flojos – o temas con ese toque 50′s que también ha vendido, y que indudablemente son los mejores. Además, los compagina a la perfección para que no te cansen unos u otros, depende de por donde vayan tus gustos.

Evidentemente, lo mejor son los tres singles – ya quisieran muchas tener ese trió formado por Video Games, Blue Jeans y Born To Die -, pero hay dos temas que se les acercan bastante, y yo diría que están a la altura: National Athem y Summertime Sadness. La primera es todo un himno – como bien dice el titulo – con un estribillo demoledor en el que unos coros infantiles sobresalen entre los ritmos hip-hop y los intentos de rapear de la propia Lana. Toda una lección de como hacer un tema comercial inteligente y con calidad. En la segunda nos encontramos con una fusión de los dos estilos que más predominan en este trabajo, en lo que bien podría ser versión Siglo XXI de Nancy Sinatra, y otro perfecto tema pop para las masas.

Aunque ya no creo que el resto este al nivel de esta cinco canci0nes, que es bastante alto, sí que hay canciones bastante destacables como Diet Mountain Dew o Carmen – al menos sabe pronunciar bien el nombre -, y por lo general, el disco tiene bastante calidad, y una producción espectacular. Quizás abusa demasiado de las cuerdas, y quizás le ha quedado un poco largo de más – también es cierto que esta es la versión con tres bonus track -, pero ya quisieran muchos tener un álbum de debut como este. Pagado por papa o no.

8


Chairlift – Something

Chairlift tuvieron un gran éxito hace tres años con Bruises, el tema que sirvió de banda sonora para la campaña del iPod Nano. La verdad es que no sé si tuvieron muchos más hits o si su primer trabajo fue bien recibido, ya que yo pase bastante de ellos, y tan solo escuché ese single.

Tres años después vuelven con un segundo trabajo que está recibiendo bastantes mejores criticas que su debut, y que al parecer los separa bastante del “One Hit Wonder”. Sinceramente, no suenan mal, y su pop deudor del synth-pop de los ochenta está muy bien facturado. El problema que les veo, es la falta de estribillos redondos en algunas canciones, y que son excesivamente serios. Vamos, que podrían ser unos Beach House pasados por la batidora de Depeche Mode.

Lo de Depeche Mode no es nada descabellado, ya que el disco está producido – eso sí, a medias con Dan Carey – por Alan Moulder, que casi ha sido un quinto miembro de la banda de Basildon durante muchos años. Los de Brooklyn juegan a dos bandas; por un lado se dejan llevar por ritmos más bailables y sintéticos, y por el otro se van al pop más elegante y ochentero. En los dos lados tenemos donde rascar, pero también hay que decir el disco sube enteros cuando se van hacia la pista de baile. Eso sí,  Take It Out On Me – esta canción me recuerda bastante a una, pero no sé cual – es de lo mejor del álbum, y forma parte de su rollo más calmado.

Wrong Opinion – ese ruido metalizado no puede sonar más al Everything Counts – , Sidewalk Safari, Meet Before, I Belong In Your Arms y el single Amanaemonesia, son las grandes ganadoras de este Something, junto con esa Take It Out On Me que mencionaba antes, y quizás son las únicas que podemos destacar. El intento de acercarse al pop menos sintetizado de Frigid Spring y Ghost Tonight no funciona, y no cuela. Por no hablar de canciones como Cool As A Fire, que me recuerdan a cosas tan horrorosas como Enya.

No es un mal disco, y si se dejan su parte más tranquila y ambiental a un lado, son bastante interesantes. Notable.

7


Tennis – Young & Old

Tennis se han dado bastante prisa en sacar la continuación de su debut, ya que no ha pasado ni un año de la edición de sus primeras diez canciones. Supongo que ellos sabrán el motivo de este carrera tan acelerada, y los riesgos que conlleva quemar al público demasiado rápido. Eso sí, a juzgar por las canciones de este Young & Old, parece que han tomado la decisión correcta.

Una de los principales problemas del matrimonio de Baltimore, es su falta de originalidad, que en su anterior trabajo tapaban con una buena dosis de lo-fi y un buen puñado de estribillos pegadizos y fáciles de tararear. Vamos, que su rollo sixties se deja escuchar muy bien y te puede hacer un apaño en un día tonto. Eso sí, parece que en este segundo trabajo se han preocupado un poco más por variar un poco su propuesta, y además de su clásica canción sixtie, se descuelgan con algún tema más soul y alguna referencia al pop ochentero.

Young & Old está producido por Patrick Carney – uno de los Black Lips-, y la verdad es que se nota bastante, además, para bien. No soy nada fan del dúo de Ohio, pero tengo que reconocer que este hombre se ha currado una producción excelente en la que les ha quitado el lastre del lo-fi dando un toque mucho más profesional a su música. Le ha dado bastante más importancia a las baterías, y suenan más limpios, claros y sobre todo potentes. Además, todo sin quitarles ese toque pop tan característico del grupo. Vamos, que han mejorado bastante.

Como ya he dicho antes, los estribillos pop y las canciones pegadizas siguen estando ahí, solo que ahora suenan mucho mejor. Un claro ejemplo es It All Feels The Same, la canción con la que empiezan el álbum, en la que suenan mucho más contundes sin necesidad de ponerse macarras. Eso es más o menos lo que nos encontramos en el resto del disco, y aunque a veces se ponen más tranquilos – Origins, My Better Self o esa tristona Take Me To Heaven, que es de lo mejor del álbum -, nos encontramos con una estupenda colección de canciones, y unos cuantos hits como Traveling, Petition (en esta es la que más se nota la mano de Carney), High Road o Robin.

Desde luego, para mí han superado su debut con creces, y de la noche a la mañana se han convertido en un grupo con futuro. Algo que yo no veía con primer trabajo. A ver si también han mejorado su directo, que el concierto que dieron en el Primavera Sound del año pasado, fue un poco soso.

8


Grupo de Expertos Solynieve – El Eje de la Tierra

Grupo de Expertos Solynieve está muy lejos de ser un proyecto paralelo de J Planetas, eso es algo que sabemos todos, y aunque su primer trabajo era bastante bueno, creo que ninguno nos esperábamos un segundo álbum tan grande.

El combo granadino – con miembros de 091, Lagartija Nick y Lori Meyers – vuelve a poner en la batidora estilos tan dispares como el folk, el country o la canción popular andaluza, sin olvidarse del pop, claro. Lo hacen con gusto, y salvo por la música, que tira bastante de Dylan o los Byrds, es un trabajo de lo más granaíno en el que las letras reflejan historias cotidianas de su tierra. Esa mezcla de estilos, y su personalidad, es lo que les hace tan particulares, y es por lo que su música se aleja de los estereotipos más convencionales del folk o de la americana. Vamos, que no son otro grupo más de raíces yankees.

El Eje de la Tierra es un trabajo centrado en esta época de crisis, y muchas de sus letras se reflejan problemas tan actuales como la inmigración y la nostalgia de la tierra amada (la nueva reconquista de graná) o las llamadas a la revolución y la conciencia social (Merienda de Negro o De Baja). No es que de repente se hayan convertido en un grupo protesta – esos que tanto odiaba J en los noventa -, ya que enfrentan el problema desde un punto de vista más interesante y centrando en las emociones más humanas.

Como ya he dicho antes, la cultura popular de su tierra, está más que presente – solo hay que escuchar esa Perros Muertos -, y unas cuantas canciones podrían estar en cualquiera de los últimos discos de Los Planetas, aunque no están tan influenciadas por el flamenco, y son mucho más pop. Ahí están la estupenda Dime, Pequeños o ¿Por qué no te largas de aquí? tres canciones con estribillos de lo más pegadizos que sirven para saciar las ansias de los fans más poperos. De todas formas, lo mejor lo dejan para el final, que es donde nos encontramos con Tú, misionero de Dios; una de esa canciones que van subiendo de intensidad para acabar estallando al final en un muro de preciosos teclados, algo que se le da bastante bien a J. Lo ha demostrado más de una vez.


Where is the love? (Una Recopilación)

Nueva recopilación del Blog de Adolfo en la que podéis encontrar novedades tan interesantes como el nuevo tema de The Shins. Ecléctica y original, como siempre.

Nada SurfWild FlagThe VaccinesThe Black KeysThe Big PinkEleanor FriedbergThe ShinsImperial TeenMatt DuncanHospitalityJohnathan Coulton (They Might Be Giants) con Sara Quin (Tegan & Sara), Mazzy StarMendoza LineLissieDeacon BlueAztec CameraRoky Erickson con Okkervil RiverBright EyesBelle & SebastianBob DylanLuna y Rhett Miller.

 


Porcelain Raft – Strange Weekend

Desde que se supo que Porcelain Raft iba a ser el telonero de M83, no he parado de escuchar elogios hacia su música y hacia este álbum. Sinceramente, no sé muy bien por qué, ya que no me parece nada extraordinario y salvo una buena mano para crear atmosferas dream-pop, no le veo mucho más. Y es que al pobre – detrás de este proyecto está Mauro Remiddi, un italiano afincado en Brooklyn que ha creado estas canciones a lo largo de sus múltiples viajes por el todo el mundo – le cuesta bastante encontrar un estribillo y una buena melodía que nos deje sorprendidos a las primeras de cambio, y para colmo, cuando lo intenta, se pone de lo más meloso – el último corte del álbum es ñoño hasta decir basta -.

Como ya es habitual, el se lo guisa y se lo come todo, y por supuesto, para seguir la tónica de este tipo de artistas, ha grabado este trabajo en un sótano del famoso barrio neoyorquino. Como ya os podéis imaginar, los medios más trendys de medio mundo lo han catapultado como una de las promesas de este 2012, por lo que supongo que vais oír hablar bastante de este ragazzo en los próximos meses.

Strange Weekend tiene un comienzo engañoso, ya que lo mejor del álbum lo mete a las primeras de cambio. En Drifting In And Out y sobre todo en ese pedazo hit llamado Put Me To Sleep, le ha venido la inspiración, y ha conseguido hacer dos perfectas canciones muy cercanas al chillwave, que nada tienen que envidiar al Amor Fati de Washed Out o al Polish Girl de Neon Indian. Lo malo es que salvo estas dos canciones, y en menor medida Unless You Speak Your Heart, el resto del disco me resulta bastante simple y vacio. Además, que como ya decía antes, en el último tema se le va la mano con la noñez – parece una mala imitación de un mal tema de Placebo, o lo que es peor, de Glasvegas -, y esa guitarrita de Picture hace que me acuerde de los Scissor Sisters más campestres, algo que no me gusta nada.

El chico tiene buenas intenciones, y no suena mal, pero el disco termina siendo tedioso y aburrido. A ver si poco a poco se va soltando y nos deja un buen disco con un puñado de hits.

5,5

 


Stop Sopa


(The Death Of) Six By Seven – The Death Of Six By Seven

Menuda sorpresa me he llevado al encontrarme esto por la red, ya que en un primer momento me pensaba que era un nuevo álbum de Six By Seven, y bueno, casi lo es. Y es que parece que Chris Olley esta decidió a resucitar a la banda de Nottingham él solito, e incluso se ha montado un blog para revivir los grandes momentos del grupo, y enseñarnos sus trabajos en solitario. Entre los que se encuentra este (The Death Of) Six By Seven.

Para los que no hayáis oído hablar jamás de esta banda, que probablemente seréis muchos, deciros que fueron uno de los grupos más interesantes salidos de Inglaterra a finales de los noventa, y que tienen tres joyas absolutas como son The Things We MakeThe Closer You Get y The Way I Feel Today. Lamentablemente, nunca tuvieron mucho éxito, y aunque les pudimos ver un año abriendo el escenario grande del Festival de Benicassim – por aquella época no había rastro de una marca cervecera en su nombre -, sus canciones solo llegaron a un grupo reducido de amantes de las guitarras distorsionadas y las atmosferas shoegaze.

Chris Olley comenta en ese blog, que esta es su respuesta al Nebraska de Bruce Springsteen – supongo que está sobrada la habrá dicho por el tono intimista del álbum, y por el hecho de que lo haya grabado él solito con varios instrumentos analógicos -, y aunque evidentemente no tiene nada que ver con el trabajo más personal del Boss, si puede llegar a emocionar como lo hacia aquél.

Resulta bastante curioso que ahora que se ha decidido a resucitar a su banda y dejar de lado sus otros proyectos – aquella aventura electroclash llamada fuck me USA no había por donde pillarla –, nos encontremos otra vez con la inspiración perdida en estos últimos años, y con esas atmosferas de teclados – tiraban de hammond a lo bestia – que tanto gustaban a sus seguidores. El de Notthigham consigue emocionar sin una base rítmica y con apenas una guitarra, su voz y esos teclados que comentaba antes. Temas como There’s No Living Me, Misspronounced, Moving, Running o This Time, recuerdan a los momentos más íntimos y más sosegados de su banda, y eso es algo que no me espera, la verdad.

Por cierto, aunque podéis encontrar el disco donde siempre, también podéis contribuir a la causa y pagar por lo que queráis en su Bandcamp.

7,5


Nada Surf – The Stars Are Indifferent to Astronomy

Nada Surf no van a cambiar el mundo de la música, y eso algo que sabemos todos desde hace bastante tiempo. Eso sí, la verdad es a que sus seguidores, entre los que me incluyo, nos da bastante igual. La banda neoyorquina sabe cómo hacernos disfrutar con sus buenas canciones de power-pop en indie-rock, y da igual que no hagan nada nuevo, ya que mientras nos sigan dejando sus buenas melodías y sus pegadizos estribillos, nos damos por satisfechos. Y en eso nunca fallan. Además, ahora se les ha unido Doug Gillard (Ex -Guided By Voices), y se han dejado llevar por lo que parece una segunda juventud, ya que hacía años que no sacaban un disco tan enérgico y fresco como este

Hace poco comentaba Matthew Caws en una entrevista, que a pesar de que siempre hacen directos enérgicos y acelerados, sus discos siempre les quedaban más tranquilos y melosos, algo que no querían que pasara en este trabajo. Para ello, se han quedado en casa – concretamente en la que tiene Daniel Lorca en Williamsbourg -, y han grabado su sexto álbum prácticamente en directo, y con la comodidad que te da el no estar pagando un estudio por horas. La jugada no les podía haber salido mejor, ya que para mi gusto, han sacado su mejor trabajo desde aquél Let Go de 2002.

The Stars Are Indifferent To Astronomy funciona, y mucho. Sus diez canciones no tienen ningún desperdicio, e incluso eso primer single que sacaron a finales del año pasado (When I Was Young) que no me hacía mucha gracia, me ha terminado gustando. Canciones como Clear Eye Clouded Mind, Waiting For Something, Looking Through y las tremendas The Moon Is Calling y No Snow On The Mountais, nos devuelven a esos Nada Surf que disfrutan haciendo himnos de power-pop para cantar y bailar en sus conciertos. Además, los medios tiempos a los que tanto se han aficionado en sus últimos trabajos, suenan más potentes y guitarreros. Como muestra esa Teenage Dreams, que mi me recuerda a la estupenda versión que hicieron del Enjoy The Silence de Depeche Mode.

La verdad es que ya me esperaba un disco así, ya que tocaron unas cuantas en la presentación acústica que pude ver hace unas semanas en Madrid, y se veía por donde iban a ir los tiros en este trabajo. Tenemos Nada Surf para rato.

7,5


Primavera Sound 2012: Mazzy Star

No es que por ahora el cartel de Primavera Sound sea una maravilla, pero sí que hay cosas donde rascar, y grupos imprescindibles como Mazzy Star. El festival barcelonés está dejando toda la carne en el asador para la rueda de prensa que dará a final de mes, y espero que haya unos cuantos que me digan algo, porque por ahora la cosa está bastante sosa, y los grupos de metal me la traen floja.

No soy nada fan de las reuniones de grupos, y me parece una gran tomadura de pelo todas estas giras para sacar pasta que están haciendo muchas bandas – las reuniones de bandas que no fueron nada en los noventa son el colmo – . Creo que había algunas absolutamente necesarias como la de The Pixies, y otras que no tenían sentido – el calvo calabaza sabe mucho de esto  – , y aunque me han dado la oportunidad de ver a grupos que no pude disfrutar en su día, esto debería parar y dejar un hueco a las bandas de nuestros días, que hay muchas, y muy buenas. De todas formas, Hope Sandoval asegura que su grupo nunca se ha separado, tan solo estaban de parón – nada más y nada menos que quince años -, y afortunadamente van a grabar un disco, por lo que al menos será un comeback con canciones nuevas.

Mazzy Star solo sacaron tres trabajos en toda su carrera, y a pesar de ser un grupo que no entra fácil, y nada comercial, gozaron de un gran éxito en Estados Unidos. Todo gracias a Fade Into You, que se convirtió en un inesperado hit que hizo que su segundo trabajo despachase un millón de copias. Además, la banda californiana es una de las más influyentes en toda le escena dream-pop y folk que estamos viviendo últimamente, y Hope Sandoval es toda una musa del indie mundial que ha colaborado con The Jesus & Mary Chain en varias ocasiones – su Sometimes Always es una de las mejores canciones de los noventa -, y se ha currado una interesante carrera en solitario.

Aunque su último trabajo no me gusta demasiado, y la verdad es que me cuesta escucharlo entero sin parar de bostezar, os voy a dejar toda su discografía hasta la fecha. Eso sí, escucharla toda de un tirón, no es muy recomendable.

She Hangs Brightly es el primer trabajo de la banda de Santa Monica, y para mi gusto, el mejor. Aquí es donde más rasgan las guitarras y casi ninguna canción tiene desperdicio. Halah, Blue Flower (una versión del grupo alemán Slapp Happy) y Ride It On abren el disco de una forma espectacular, aunque ya en la cuarta canción, la que da nombre al disco, dejan ver su faceta más experimental en un tema que a mí me recuerda a los Doors más psicotrópicos. Salvo la fronteriza y enérgica Ghost Highway, el resto del álbum sigue en la línea dream-pop – preciosas Be My Angel  y Before I Sleep – y blues – muy grande ese Free - . Como curiosidad, decir que Kurt Cobain lo eligió como uno de sus discos favoritos de la historia, y la verdad es que no es para menos.

So Tonight That I Might See es el álbum del éxito, y el que les hizo mundialmente famosos cuando el planeta vivía la fiebre del Grunge, y esta música tenía todas las de perder. Como ya he dicho antes, todo se debe a Fade Into You, la intima canción que abre este trabajo, y que Pitchfork eligió como la nº 19 de esa década. También es cierto que por esta época ya estaban en una multinacional – ya sabéis que en aquella época fichaban a todo lo que llevase la etiqueta de alternativo -, y eso hizo que su música tuviese más difusión.

El disco sigue la estela de su primer trabajo, y nos volvemos a encontrar con canciones de raíces bluseras en las que Hope Sandoval canta pausadamente, casi sin ganas, y con algún que otro hit para su colección particular (Bells Ring). Eso sí, ya se empieza a ver un toque más calmado y menos distorsión en las guitarras, aparte de temas más largos y densos. Buena prueba de ello es el tema que lo cierra, en el que vuelven a ese rollo experimental y psicotrópico que comentaba antes, durante más de siete minutos. No está nada mal, pero para mi gusto está muy por debajo de su debut.

Among My Swan es su trabajo más difícil, ya que aquí sí que se lo toman con calma, y además la formula ya empieza a cansar un poquito. De hecho, es su álbum menos exitoso y tan solo consiguieron que Flowers In December entrara en las listas, algo que no me extraña, porque es la mejor canción del disco. Podemos destacar Cry, Cry, Take Everything, Still Cold o la estupenda Happy, pero no deja de ser su peor trabajo. Aunque la verdad es que lo estoy volviendo a escuchar ahora mismo, y no está tan mal.

A ver qué tal están en el directo, ya que la actuación de Hope Sandoval en el primavera de hace dos años, dejó dormido a más de un amigo mío.


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